No existen fórmulas infalibles para triunfar en los negocios. Sin embargo, tengo la seguridad de que sí hay algunas reglas fundamentales que resultan muy útiles y que he seguido a lo largo de toda mi carrera, al igual que otros hombres de negocios que lograron amasar grandes fortunas. Jean Paul Getty
El comerciante no debe perder de vista el objetivo central de su negocio: producir más y mejores artículos o proporcionar más y mejores servicios a menor costo y a un público mayor.
El empresario debe estar dispuesto a correr riesgos -poner en peligro su propio capital, perder su crédito o pedir dinero prestado- si estos en su opinión valen la pena.
Independientemente del monto de la fortuna que un individuo logre amasar, debe destinarla a mejorar las condiciones de vida de sus socios, empleados, accionistas y del público en general.
Hábitos y reglas no son el camino, son una guía para perfeccionar tu vida. Si los sigues como camino se volverán rutina. Por eso debes ir mejorándolos. Debes evitar la rutina pues ella te hará pobre.