1 de Timoteo 6:12. Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos.
La vida cristiana es una pelea. Encontramos en la Palabra De Dios un patrón clave de la vida que Dios quiere que vivamos, pero las fuerzas de oposición constantemente nos jalan en dirección opuesta.
Necesitamos estar conscientes de la batalla espiritual que se está llevando a cabo a nuestro alrededor. Es importante que cada cristiano entienda que está en una batalla espiritual. No tenemos escapatoria, el estar conscientes de la batalla espiritual que nos rodea es muy importante.
No solo estar consciente de eso, sino que además estar vigilantes, preparados, tener la valentía y armas correctas, son elementos cruciales para envolverse en la guerra espiritual.
2 de Corintios 10:3-5. Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas, derivando, argumentos y toda altivez que se levantan en contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo, todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
Como cristianos, vivimos en un territorio hostil. Los enemigos luchan en contra de nuestra alma, para bloquear o desviar nuestro crecimiento espiritual. La manera tradicional de ver estos enemigos es como un trío: el mundo, la carne, y el diablo.
Efesios 6:12 Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contrapoderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en la regiones celestiales.
Si queremos ser victoriosos en este conflicto, debemos primero entender todo lo que podamos acerca del enemigo, la Biblia nos da suficiente información: descubrimos que el enemigo tripartito; el mundo, la carne, y el diablo
El mayor enemigo con el que tenemos que enfrentarnos es el diablo, y la Biblia nunca subestima su naturaleza e intención. ( Juan 10:10) El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y lo tengan en abundancia. >>>> su objetivo, no es nada menos que nuestra completa, destrucción y ruina.
Se le dan varios nombres en las Escrituras , como Satanás( que literalmente significa” el adversario”), el maligno y dios de este mundo. ( 2 de Corintios 4:4).
Hablando de su fuerza, la Biblia lo equipara aún león rugiente ( 1 de Pedro 5:8) Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo. El diablo ronda como león rugiente, buscando a quien devorar
Sin embargo, no solo somos confrontados con poder diabólico, sino también por una mente astuta y sutil detrás de ese poder. La Biblia, en otra imagen, lo compara con una serpiente que es más astuta que todos los animales del campo.
Génesis 3:1 con astucia, engañó a Eva. (2 de Corintios 11:3) Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia, engañó a Eva, los pensamientos de ustedes sean desviados de un compromiso puro y sincero con Cristo
Él es como dijo Nuestro Señor, el padre de la mentira (Juan 8:44) Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso.! es el padre de la mentira!
Él puede usar a la gente para sus fines, y puede incluso llenar el corazón de un cristiano profeso, ( Hechos 5:3) Ananias le reclamó Pedro ? Cómo es posible que Satanás haya llenado tu corazón para que le mientas al Espíritu Santo y te quedaras con parte del dinero que recibiste por el terreno?
La tentación es común en el género humano; ningún ser humano está exento, incluso aquellos (quizás especialmente aquellos) que han avanzado más en la santidad, son objetivos de las tentaciones del diablo. ( 1 de Corintios10:13) Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin que puedan resistir.
Sin embargo, el poder del diablo no es ilimitado. Tenemos una historia muy reveladora en el primer capítulo de Job. Aquí vemos a Satanás, teniendo que pedir permiso a Dios antes de ir a tentar a Job
Pablo, también nos dice que Dios limita las tentaciones a las que cristiano es sometido. ( 1 de corintios 10:13) Satanás ya ha sido derrotado por Jesús y su destrucción final es segura y cierta cada vez que el evangelio es predicado con poder, se nos recuerda su muerte final.
Lucas 10:18-19 —-Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo —-respondió él —-Si, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño
Romanos 16:20 El Dios de paz aplastará muy pronto Satanás bajo los pies de ustedes. Que la gracia de Nuestro Señor Jesús sea con ustedes.>>> el testimonio del N.T. Es entonces claro. Satanás es una realidad maligna, siempre hostil hacia Dios y al pueblo de Dios. Pero ya ha sido derrotado en la vida y la muerte y la resurrección de Cristo, y su derrota será obvia y completa al final del tiempo.
El diablo toma dos posiciones que nos son familiares como fuentes de tentación: el mundo y la carne.El diablo es descrito como el Dios de este mundo.(2 de Corintios 4:4)>>> El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no vean la luz de glorió evangelio de Cristo, el cual es la imagen De Dios.
La Biblia siempre habla de la condición presente del mundo como temporalmente ocupado por el enemigo. ( 1 de Juan 5:19) Sabemos que somos hijos de Dios y que el mundo entero esté en control del maligno. Este mundo está opuesto a Dios y de él, salió Jesús para redimir al pueblo de Dios.
Debemos de distinguir cuidadosamente entre el mundo como anteriormente se describió, y la tierra como Dios la creó. No hay nada malo en esta. (Salmo 24:1)>>> Del SEÑOR es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuántos la habitan.
Jesús oro por Sus discípulos en el mundo, diciendo: “Santificalos en la verdad”. El expresa en Juan 17 el principio básico de que los cristianos están en el mundo, “ pero no son del mundo” ( Juan 17:14-18)
En el mundo, Jesús, oro por sus discípulos: No te pido que los quites del mundo ( Juan 7 :15), ya que en el mundo es donde el cristiano debe testificar por Cristo y vivir la vida. Es en el mundo donde el cristiano debe ser sal y luz que brille delante de los hombres. ( Mateo 5:13-16).
El conflicto entre la carne y el espíritu se refiere: a la lucha interna del creyente entre su naturaleza humana, caída ( egoísmo y deseos pecaminosos) y el Espíritu Santo qué mora en el. Es una guerra constante donde ambos se oponen,impidiendo hacer lo que se desea, y se resuelve caminando y rindiéndose a la voluntad de Dios. Pablo, el apóstol expone esta batalla espiritual en la escritura, principalmente en dos pasajes;
Gálatas 5:16-25>>> Así que les digo: vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne; por qué, esta desea lo que es contrario, al Espíritu y a su vez él Espíritu desea lo que es contrario, a ella.
La carne: En la Biblia, no se refiere solo al cuerpo físico, sino a la naturaleza pecaminosa heredada del hombre. Representa la mentalidad egocéntrica que busca satisfacer sus propios deseos sin someterse a Dios.
El Espíritu: Se refiere al Espíritu Santo de Dios que viven cada creyente desde el momento de la salvación, guiándolo hacia la santidad y obediencia a Dios.
Renovar la mente: Enfocar los pensamientos en las cosas de Dios , nutriéndose de oración y la lectura bíblica para fortalecer el espíritu sobre la carne.
El pecado no morirá a menos que sea debilitado constantemente ( Romanos 8 :13-14) >>> Porque , si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero, si por medio del Espíritu dan muerte, a los malos hábitos del cuerpo vivirán.
Colosenses 3:5 >>>Por tanto, haga morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: in moralidad sexual, impureza, bajas, pasiones, malos, deseos y avaricia, la cual es idolatría.
Mortificar el pecado que habita en nosotros es debilitarlo constantemente. Podemos hacerlo de tres formas: hacerlo padecer de hambre, cortarlo o abrumarlo.
El mundo de hoy ofrece lo suficiente para alimentar la naturaleza pecadora de las personas: como periódicos, libros, películas, programas de televisión, y hasta conversaciones.
Debemos recordar que el pecado interno es nutrido en la mente con sus pensamientos e imaginación. Es ahí donde nuestros celos, resentimientos, lujurias y egoísmos, crecen.
Podemos empezar a mortificar el pecado en nosotros: dejando de proveer para la mente—-ha hambreándola— de la comida que alimenta su cáncer. Si hay placeres, relaciones o ambientes que añaden a nuestras tentaciones, tenemos que evitarlos hasta donde sea posible.
El pecado también tiene que ser cortado, así como la mala hierba tuvo que ser sacada cada vez que aparecía. Al pecado se le debe negar toda oportunidad de expresión.
Algunos lo ven como una tarea fácil ciertamente estoy infiere una batalla violenta. Que nadie piense en matar al pecado con unos cuantos golpes. El que golpea una vez a una víbora y no continúa haciéndolo hasta que la mata, se arrepentirá de haber empezado la pelea; y así será con quien decide lidiar con el pecado, si no procura golpearlo constantemente hasta la muerte; el pecado revivirá, y el hombre deberá morir.
Romanos 6:6>>> Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado
Una vida santa es exigida a los cristianos, (Colonenses 3:9) Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va a renovando en el conocimiento a imagen de su creador.
Lo anterior mencionado es base a lo que Pablo comunica en; (Romanos6:6)>>>Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él, para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado
Conclusión: (Romanos 6:11-12) De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal, ni obedezcan a sus malos deseos..