Mateo 6:19-24>>> No acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien acumulen para así tesoros en el cielo, donde ni la polilla, ni el óxido carcomen, ni donde los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro allí también estará también tu corazón
Los ojos son lámpara del cuerpo. Por tanto, si tus ojos son buenos, todos tu ser disfrutará de la luz. Pero si tus ojos son malos, todo tu ser estará en oscuridad . Si la luz que hay en ti es oscuridad,!que densa será esa oscuridad! Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a la vez a Dios y a las riquezas.
Aún cuando nuestras vidas pueden presentar hermosas melodías de alabanza a Dios , fácilmente podemos vivir en desarmonía con su voluntad. Lenta, imperceptiblemente, nuestro corazón puede perder la intimidad con Dios. Y podríamos debido a esa erosión comenzar, a lamentar al vivir vidas que no son coherentes con nuestra fe.
El desánimo, la renuncia, la apatía y el alejarse de las cosas. Nos suceden de la noche a la mañana, cada día se nos presentan oportunidades sutiles para aflojar y para hacernos comodos. No son tentaciones grandes y escandalosas, sino cosas pequeñas, secretas, insidiosas que nos guiñan en el ojo y coquetean con nosotros.
Como la seduccion, que a adquirir lealtades menores que las que Dios espera, pueden desmenuzar lo que una vez fue una fe sencilla y sólida. Salomón fuese seducido por sus deseos carnales ( 1 de Reyes 11:4) En efecto, cuando Salomón llegó a viejo, y sus mujeres le pervirtieron el corazón, de modo que él siguió a otros dioses, y no siempre fue fiel al Señor su Dios como lo había sido su padre David.
Invariablemente no son las cosas grandes, las que nos alejan de Dios . Son las cosas pequeñas, es nuestra lealtad con lo menor lo que nos lleva a las cosas mayores. Por fuertes que seamos todos tenemos nuestro talón de Aquiles. Todos somos vulnerables, especialmente a las cosas pequeñas y a las que parecen inofensivas, pues ellas se inician en el corazón.
Sin que importe cuán grandiosas puedan parecer nuestras vidas por fuera. Dios puede atravesar esa capa exterior y notar esas cosas imperceptibles que se anidan en lo profundo de nuestro corazón. ( 1 de Samuel 16:7) Pero el Señor le dijo a Samuel - No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.
Él sabe lo que realmente somos por dentro. Su mirada penetrante nunca descansa. Ella recorre la tierra para respaldar a aquellos cuyos corazones son suyos por completo.(2 de Crónicas 16:9) El Señor recorre con su mirada toda la tierra y está listo para ayudar a quienes les son fieles. De ahora en adelante tendrás guerras, pues actuaste como un necio.
Mateo 6: 4, 6,18. >>>Para que tu limosna sea en secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto te recompensará. Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, qué ve lo que se hace en secreto te recompensará .Para que no sea evidente ante los demás que estas ayunando,sino solo ante tu Padre,que está en lo secreto; y tu Padre que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.
Para Dios no hay distinción entre nuestra vida pública y nuestra vida privada. Todas las cosas están desnudas y abiertas ante él. ( Hebreos 4:13) Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios.Todo está al descubierto,expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.
No podemos esconder ningún secreto. Ni siquiera son secretos nuestros pensamientos. ( Salmo 139: 1-4) Señor, tú me examinas y conoces. Sabes cuando me siento y cuando me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento.Mis trajines y los descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. No me llega aún la palabra a la lengua cuando tu Señor,ya la sabes toda.
La Biblia la palabra De Dios nos instruye y advierte que debemos vigilar nuestros corazones con la mayor diligencia, porque el corazón es la fuente de la vida. ( Proverbios 4:23) Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.