Un heladero ha comprobado que, a un precio de 50 céntimos de euro la unidad, vende una media de
200 helados diarios. Por cada céntimo que aumenta el precio, vende dos helados menos al día. Si el
coste por unidad es de 40 céntimos.
Por tanto, obtendrá el máximo beneficio vendiendo cada helado a 50 + 45 céntimos de euro. En este
caso, el beneficio sería de B (45) = 6050 céntimos, es decir, de 60,50 euros.